LIBERACIÓN PUTA, BALLENATO

por un fugitivo de la santurronería

por PASQUINEL LABARTA

¡Este novelón ambientado a mediados de los 1970s es la puta hostia, colegas! Sus párrafos describen el acabose del día a monótono día de un hijo de puta, al pie de la letra, que sobrevive aislado junto a sus viejos en una granja a tomar por culo dentro de Cuenca provincia y donde desde hace días la aún guarra de su mamá regresa vía mente a su cruel pasado, descubriendo así al lector los obscenos ingredientes de su pastel vital. El tabú impuesto es un tema cutre pero tiene cura. Valentía y arrojo, se llaman los condimentos putos e imprescindibles. Reprimidos, hay algo más que masturbación solitaria, yo sólo aviso.

LIBERACIÓN PUTA, BALLENATO

…Mañana siguiente de domingo o día del señor. Estamos en el parquin de varias plantas del edificio de Potro. Ambiente adinerado español de la séptima década del siglo pasado. Pocos coches aparcados, paz monacal, penumbra. Mónica viste camiseta tatuada con palmeras verdes, minifalda lila sin bragas y sandalias de trapo con toda la altivez que le permite su imperfecta anatomía. Entonces va e invade el garaje del edificio de su amante a fines de semana sueltos con un bolso bueno colgado al hombro, acciona la luminiscencia fluorescente, mira a Timoteo y señala un Porsche negro del 76’ aparcado de culo en un rincón a diez metros. 
-¡Admira, es ese! ¡¿Flipa?! 
 
A Timoteo le deslumbra el Porsche y desorbita ambos ojos. 
 -¡Me cago en Dios, menudo cacharro! ¡¿Flipa, pero está segura de que mi hermano nos lo deja?! 
 
Mónica mira al frente y anda y Timoteo le persigue con la vista fija en el monstruo sobre ruedas. 
-¡Cuando vuelva de comprar el diario tras consumir su cervecita en el bar Bartolo y se de cuenta de que le hemos mangado las llaves sin chuparle el culo antes, supongo que se pondrá histérico un ratillo! ¡No hay nada que, saca llaves del bolso, una follada entregada sin peros ni condiciones no pueda solucionar, tranqui! Llega a la puerta del piloto, frena y mira al gran chaval que le pisa los talones. ¡¿Y tú qué, llevas vaselina para caber a mi lado?! 
 
Timoteo mira al ligue de Potro con exagerada mueca de enigma. 
-j¿Vasequéeee?! 
 
Mónica inserta llave en cerradura y habla con indiferencia. 
-¡Bah, es un mejunje resbaladizo con el que me untaré el ano la próxima vez que me des por culo para ke tu rabo nuclear entre y salga mejor, tú tranqui! Mira a Timoteo y señala margen opuesto del vehículo ¡Ala cariñazo, tú vas ahí delante al lado mío! 
 
Timoteo se encorva e investiga el interior de la máquina diabólica. 
-¡¿Al lado suyo?! ¡¿Y qué pasa si me subo detrás como en los taxis?! 
 
Mónica abre su puerta y arroja el bolso al sillón posterior. 
-¡No te has acostumbrado tú un huevo al buen vivir ni nada, colega! Señala sitio de copiloto a través del capó. ¡Venga, sube delante como cualquier ser civilizado! 
 
Timoteo anda hacia la puerta de copiloto. 
-¡Pero que no se enfade, colega! ¡He de aprender demasiado y necesito paciencia! 
 
Mónica se escurre adentro del medio de transporte y el aldeano orbita el deportivo. 
-¡Suena puto real que sí! ¡Pero piremos, no sea que Potro, abre y empuja puerta del copiloto, vuelva antes de su caña, le dé por sospechar y baje a aguamos la fiesta!
 
 Timoteo se abalanza adentro y cae sentado. 
-¡Vaya maravilla! Acaricia salpicadero ¡Me voy a correr, en serio que sí! 
 
Mónica incrusta ganzúa de arranque y mira al frente. 
-¡¿Preparado?! 
 
Timoteo asiente muy excitado y a lo bruto. 
-¡¡¡Síiiiii, puto Diooooss!!! 
 
Mónica sonríe, arranca y acelera varias veces en punto muerto. 
 -¡Alucina, cabrero! ¡Clec,… … …! 
 
Timoteo chilla mucho y se arrea palmetazos en los muslos. 
-¡¡¡Hostia puta, que pasadaaaaaarg!!! 
 
Mónica ejerce agresivas maniobras, sale a la calle, derrapa, frena y mira a Timoteo quien está gozando su primer orgasmo del día, el más alucinante de todos por ahora: 
-¡… … … … …! ¡¿No tienes hambre, ballena?! Pega dos acelerones en punto muerto y Timoteo asiente a lo bestia. ¡Hemos salido tan a toda hostia que he dejado el desayuno a medio preparar y me muero de puta hambre, colega! 
 
Timoteo mira a Mónica y se toca la barrigota. 
-¡Contrarehostias, ya no me acordaba! ¡¿Sabe hacer bocadillos?! 
 
Mónica coge su bolso del sillón trasero.
 -¡Mejor, sé comprarlos!
 
 Timoteo espía por ventanilla lateral. 
-¡¿Y en que cantina los venden?! 
 
Mónica abre puerta de piloto. 
-¡Vas a alucinar, gordi! ¡Ven, persigue mi culo! Sale del deportivo, vacila con el pastor mientras bloquea las puertas, después cruzan la calle sin tráfico, andan cogidos de la mano hacia una rústica bocadillería y pasodoble suena de nuevo entre tus meninges, colega. Enseguida ambos colonizan un estrecho local en el que expenden comida rápida pero cuyo diseño os parece anticuado a las nuevas generaciones. Destacan su cutre pero llamativa decoración, un breve mostrador con su pintoresco tendero detrás, una empleada con cofia cocina girada frente a una plancha y un contenedor de chips agusanados yace junto a la única registradora. Timoteo y Mónica guardan turno tras una mamá y su nena que ya pagan y Pareja joven fisga a nuestro anti-héroe desde detrás de su amplia espalda. 
 
Timoteo lo investiga todo y a Mónica fuma a su lado. 
-¡Aún he de descubrir mucho pero que mucho! Pareja joven le mira y ríe impresionada pero con disimulo. ¡¿Las iglesias también son así de modernas en Valencia?! Nena le mira vergonzosa. ¡Por contárselo al Padre Abundio cuando le vea lo pregunto, ¿sabe usted?!
 
Mónica mira y coge a Timoteo por un antebrazo, sisea y comunica su pasión en bajo. 
-¡Pssschht, que esto no es tu selva! ¡Controla el tono o nos arrestarán! Timoteo tapa sonriente boca, abre mucho los ojos y nena y mamá marchan. ¡Piensa que no todo el mundo ha gozado una infancia de Tarzán como la tuya ni…! 
 
Tendero, joven de veinticinco que viste polo amarillo con pajarita y delantal a juego, corta a Mónica. 
-Perdone señorita, su turno, Mónica le ojea. Pida o hágase a un lado para que así… 
 
Timoteo fusila con ambos ojos a Tendero y despotrica agresivo.
 -¡Eh tú, payaso de colorines, ¿qué modales son ésos?! Apoya ombligo en mostrador, coge pajarita de acojonado Tendero y le zarandea. ¡A mi colega háblala mejor o te pego una hostia, eeehh?! 
 
Mónica intenta liberar a Tendero y habla en su tono desmadre. 
-iBallenato, cojones, que este chaval sólo ejerce su oficio! Cocinera mira impresionada. ¡Cálmate ya, cariñazo! ¡Sólo papearemos algo y nos fugamos! 
 
Timoteo suelta a Tendero y le perdona la vida. Mónica acaricia cara de Timoteo que le mira, se calma y sonríe. 
-¡No te pongas así, amorcito, que este chaval sólo hace lo que le mandan! ¡Dame un besito, venga! Nada, un sutil y muy breve francés. 
 
Timoteo mira a Mónica y habla calmado. 
-Tranqui, tranqui, colega. Le estampa un plis de besote en los soldados labios. 
 
Mónica sonríe, susurra y guiña un ojete facial.  
-¡Gracias, guapote! 
 
Tendero mira a Pollazo y se compone nervioso. 
-U-urf, g-gracias, urf. ¿Les p-pongo algo? 
 
Timoteo se fija Tendero con marcha. 
-¡Sí, comida! 
 
El dependiente señala los rótulos sobre su cabeza y habla acojonado. 
-T-tenemos de varios tipos. Si quiere, se hace a un lado y así permite a los demás que pidan mientras usted elige. 
 
Timoteo mira rótulos con cara de incomprensión. 
-¡Muy listillo tú! ¡¿Y para elegir qué hago, me lo invento, eh?! 
 
Mónica mira a Tendero y le palpa el pecho de Timoteo. 
-¡Tranqui, pardillo! ¡Ya estoy hasta más arriba de las tetas de integrarme socialmente! ¡Ordeno yo por ti, colega! Mira rótulos, señala a Tendero y Timoteo sonríe con pasión. ¡A ver tú, páyasete! ¡Para él tres hamburguesas bien gordas, Pareja se troncha y disimula mirando al suelo con mano de visera, y medio quilo de papas o de, señala contenedor de chips agusanados, esos putos gusanitos! ¡Ah, y dos colas de litro! ¡Y para mí, una de las minis, unos aros de cebolla y un agua con gas! ¡¿Vale o si vale?! 
 
 Tendero mira mostrador.
 -Sí. Se gira y se pone a preparar… … … … 
 
Mónica agrede con su amor a Timoteo. 
-¡Cuando diseñaron este papeo, sabían que iba a ser parasitado por voraces comebollos como tú! Controla a Tendero que prepara nervioso el pedido de espaldas. ¡Esperemos que el niñato este se lo monte deprisa y no nos haga quedar a sobar encima del mostrador, jua! Habla en bajo, pardillo… 
 
El grajero fugitivo guipa la chepa de Tendero con expresión criminal. 
-¡¡¡¿Quéee?!!! Aparta a Pollazo del mostrador y saca pecho. ¡Ya verá usted como lo soluciono! ¡¡¡Niñato, como no te lo montes deprisa, Tendero ojea a Ballenato con expresión de defecación atascada y Pareja se descojona a lo bruto, salto el mostrador y te doy por culo, me cago en Diooos!!!  
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