DE GUAPERAS Y SUS FANES

Tras sobrevivir al parvulario y a la vida parasitaria de akel imberbe entonces, soporté escolarización en un elegante campo de concentración adicto al pUS dEI. A lo eterno de los 11 tacos ke se prolongó el cautiverio, me fueron inculcadas sin saber yo evitarlo tanto las normas de convivencia humana universalmente aceptadas como la sabiduría ke permite, con sus excepciones, resolver crucigramas en un visto y no visto. Y por la marcha ke observo en los telediarios ke se granjea en las incultivadas repúblicas bananeras a lo largo de sus períodos convulsos o la indefensión ke promueve en nuestra sociedad la minusvalía intelectual, tan innecesario no resultó todo akel colectivo calvario. Y a modo de guinda del pastel cultural, coseché una beca para finalizar mis estudios obligatorios trasladando mi cerebro a territorio yanki, donde comprobé ke dIOS habla idiomas pero ke si pasas de éL, tampoco ocurre nada.

En lo referente a lo sustancial en akellas edades de niñato sano e hiperactivo, nos topamos con mi limitada práctica de erotismo heterosexual compartido, debido a influjos de la imbuida moralina. Me estrené a las 16 primaveras en el disfrute de cochinadas al húmedo lado de una cristiana católica apostólica y romana con carnet de cOMUNIDADES nEOCATECUMENALES, junto a kien practiké el más seguro de los métodos anticonceptivos: puta abstinencia copulativa. Como amorosa y placentera alternativa, nos roíamos las entrepiernas con emisión de sonrisas parte-labios y praxis de frotamiento manual o hurgado digital de las vergüenzas ajenas entre naranjos estivales.

Oséase, ke colonicé la adultez digamos ke experto en dejar de hacer con disimilo lo ke impone la decencia. Ésta actúa de embellecimiento de los indoblegables pilares de la conciencia humana ke echan un cable o ayuda a construir la convivencia entre SAPIENS. Sobra argumentar ke mi presencia en tus retinas sólo busca torpededear akellas neurosis ke tengas centradas en trivialidades de apariencia, ya ke hay otra menos auto-exigente manera de seguir viviendo la vida sin decorar tu conducta superficial con ese peñazo de exigencias e imposiciones sociales ke colaboran tan sólo a embellecer lo evidente pero ke dificultan el gozo de la esencia de cada cosa. ASÍ PUTO SEA.

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